Conclusion
Puestos a elegir alguna, la mayoría de autores parecen decantarse por las llamadas redes verticales, es decir, aquellas que permiten dirigirse a una audiencia muy concreta, y entre las preferidas está la plataforma Ning, por el hecho de que permite crear tantos grupos como se quiera, impidiendo la entrada a cualquier usuario ajeno a la experiencia. Sin embargo, no debemos desdeñar ninguna de las otras redes más populares, como Facebook o Twitter, como demuestran algunas de las experiencias descritas, contándose sin duda las herramientas de microblogging entre las propuestas más interesantes para desarrollar experiencias de fomento de la lecto-escritura en los niveles de Primaria y Secundaria, o como forma de hacer más fluida la comunicación entre los diversos actores del proceso de enseñanzaaprendizaje. Finalmente, los ejemplos dados son suficientes para hacernos una buena idea de algunas de las posibles aplicaciones de estas herramientas de comunicación online (también en el ámbito de las materias de Clásicas), como la creación de entornos virtuales de aprendizaje colaborativo donde los alumnos trabajan juntos en proyectos grupales, bajo la guía del profesor; su empleo como mera herramienta de comunicación para hacer más fluida la relación entre profesor y alumnos o entre los propios alumnos, al introducirse en la educación formal una herramienta creada inicialmente con finalidad lúdica; la creación de clubes de lectura cooperativa, centrados en nuestro caso, por ejemplo, en las lecturas obligatorias establecidas en las diversas materias de textos griegos o latinos, donde los alumnos podrían intercambiar opiniones sobre la obra leída; o su empleo para potenciar el uso activo de las lenguas clásicas, finalidad ésta de muchas de las iniciativas del ámbito de las Clásicas presentes en las redes sociales.

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